Amaos el uno al otro
pero no hagáis del amor una atadura,
que sea más bien un mar movible
entre las orillas de vuestras almas.
Llenaos el uno al otro las copas
pero no bebáis de la misma copa.
Daos el uno al otro el trozo de pan
pero no comáis del mismo trozo.
Cantad y bailad juntos y estad alegres
pero que cada uno de vosotros sea independiente.
Las cuerdas del laúd están solas
aunque tiemblen con las misma música.
Dad el corazón pero no para el compañero lo tenga,
sólo la mano de la vida puede contener los corazones,
Y estad juntos, pero no demasiado juntos,
porque los pilares del templo están aparte.
Y ni el roble crece bajo la sombra del ciprés,
ni el ciprés bajo la del roble.
Una forma saludable de amar sería encontrar el equilibrio entre ese amor incondicional y el que acabamos de leer, integrar las dos formas de amar es una arte que se aprende.
Este aprendizaje es fundamental para el buen funcionamiento de una relación de pareja entre otras cosas, claro. Vivimos con muchos falsos mitos a nuestro alrededor y normalizamos cosas que no deberíamos.
Ya sabéis que nuestro gabinete Aranda-Séiquer está disponible para solucionar cualquier problema relacionado con la pareja.