Años de relación, la rutina del día a día, problemas económicos y choques de carácter pueden hacer que nos planteemos una ruptura de la relación. ¡Alto! ¿Seguro que has agotado todos los recursos que están a tu alcance?. Mientras te planteas la terapia de pareja o mantener una seria conversación, te presentamos unos consejos para mantener el éxito en amor.
Practica con regularidad el sano ejercicio de recordar aquellas cosas que te atrajeron de esa persona, por qué tu gustó, de qué te enamoraste y tenlas siempre muy presentes en la memoria.
Mantener buenas relaciones sexuales con nuestra pareja aparte de sano es necesario como vínculo físico y espiritual, sin olvidar que gran parte de la importancia que tiene viene dada al ser un acto de intimidad que os pertenece únicamente a vosotros dos. Una sexualidad sana siempre es uno de los puntos fuertes de unión de la pareja.
¿Hay algo mejor en la vida que esos momentos que compartes con alguien que disfruta de lo mismo que tú? ¡Sí! ¡Que esa persona sea tu pareja! Emplead tiempo para reforzar esas cosas que compartís, buscad ratos para los dos, aficiones, cenas románticas, risas…, sin dejar de explorar, claro. Siempre habrá posibilidad de que la cantidad de cosas que tienes en común con tu pareja aumenten y podáis compartir más momentos de disfrute.
Con el ritmo de vida que nos obliga a llevar la sociedad actual a veces tendemos a olvidarnos de los momentos de diversión, de ocio y de esparcimiento. Estos momentos son vitales tanto para el individuo como para la pareja. Aunque seas la persona más responsable del mundo deja a un lado las obligaciones (de vez en cuando): la colada, los niños y hacer alguna “locura” juntos.
Una pareja que funciona es una pareja que se apoya en todo momento. Indistintamente si se trata de un buen momento, un momento especial en el que tu pareja debe sentir tu alegría, o por el contrario un momento crítico en el que tu pareja debe sentirse apoyada, respaldada.
Si no nos comunicamos de manera clara con nuestra pareja, ¿cómo va saber lo que necesito? Necesitamos aprender a expresarnos del mejor modo para que nuestra pareja nos entienda, al igual que debemos poner especial atención para aprender «su idioma». Si aprendemos a comunicarnos con nuestra pareja de forma eficaz evitaremos tener muchos de esos «malentendidos».
«Es que tú…», «Lo que me hiciste…», «aquello que pasó…». El quejarse o reprochar habitual o continuamente a la pareja acaba teniendo unas consecuencias bastante catastróficas. ¿Te has parado a pensar como se puede sentir él o ella? Lo más probable es que acabe teniendo la sensación de que haga lo que haga no va a estar bien y eso puede causar que la relación contigo sea frustrante. Resuelve los conflictos y una vez hayáis hecho eso…, dejadlos pasar.
Cuando intentamos cambiar a una persona de modo frecuente recurrimos a la crítica, y nos autoconvencemos (de forma equivocada) de que nuestra felicidad depende de ese cambio. “Como voy a estar contenta/o si haces esto o lo otro…”. Tu pareja es como es, tú eres como eres y decidisteis ser pareja conociéndoos así. Sí esto cambia quizá ya no deseéis seguir siendo una pareja.
Poner tu felicidad en manos de tu pareja…, por un lado es cargarla con una responsabilidad que no le corresponde y por otra parte te haces dependiente de ella para ser feliz. Debemos lograr procurarnos nuestra propia felicidad. De esta forma mi felicidad depende exclusivamente de mí y no se la pongo en las manos a otra persona. Para lograr esto debemos proteger nuestro espacio personal, nuestra intimidad propia, disponiendo de tiempo para hacer esas cosas que nos gustan de forma individual.
Tanto o más importante que recibir es dar. Si sólo nos centramos en lo que recibimos de nuestra pareja o lo que queremos recibir sin ser generosos nosotros mismos acabaremos perdiendo esa capacidad de atención del uno por el otro. Seamos generosos en abrazos, mimos, halagos, tiempo, cumplidos, detalles…, y seamos tacaños y roñosos en críticas, insultos, reproches y quejas.
El amor y la intimidad y el compromiso son piezas básicas en una relación de pareja.